¿Cuál es según tu opinión la forma más justa de evaluar el desempeño de un estudiante?
Todo proceso de enseñanza-aprendizaje precisa ser evaluado para comprobar su utilidad y su concordancia o no a los objetivos que persigue.
Según investigaciones encontradas en Internet el significado de la palabra evaluar en el contexto educacional es: Estimar mediante procedimientos los conocimientos, aptitudes y rendimiento de los alumnos.
En Educación Física casi siempre se ha evaluado el producto; el nivel alcanzado respecto a las capacidades de los alumnos, dejando de lado el proceso, la progresión seguida.
No se busca restar valor a las escalas, tests ni pruebas físicas utilizadas en la evaluación pero se puede suponer que con este modelo no se abarcan todos los aspectos a tratar a la hora de evaluar al alumno, con esto me estoy refiriendo a los campos cognitivos, motor y afectivo social.
“Evaluación Educativa” es con la frase que comenzaré el desarrollo de mi publicación. Esta hace referencia a los principios y valores que debe manejar un docente al momento de calificar. La forma de evaluar, según mi perspectiva debería ser primordialmente un proceso cualitativo.
Al mismo tiempo que los alumnos están en clase, los educadores tienen la oportunidad de valorar, no solo la capacidad que están desarrollando los estudiantes, sino también otros factores como: Quiénes lideran grupos, grado de participación del alumnado en la actividad, las asociaciones que se realizan, la aprobación o no de las reglas, etc., las cuales al momento de evaluar son de vital importancia y a mi juicio significan más porcentaje de la nota que un buen resultado. Es en este momento en donde entra el concepto “aprendizaje esperado”, lo que no significa un tiempo óptimo ni más metros en un salto, sino que una buena realización en el transcurso de la actividad.
Sin duda una de las típicas críticas que se le puede hacer al método de evaluación existente en la mayoría de los profesores, en éste caso de Educación Física, es que al momento de evaluar se centran más bien en el ámbito cuantitativo que cualitativo del alumno.
Todo proceso de enseñanza-aprendizaje precisa ser evaluado para comprobar su utilidad y su concordancia o no a los objetivos que persigue.
Según investigaciones encontradas en Internet el significado de la palabra evaluar en el contexto educacional es: Estimar mediante procedimientos los conocimientos, aptitudes y rendimiento de los alumnos.
En Educación Física casi siempre se ha evaluado el producto; el nivel alcanzado respecto a las capacidades de los alumnos, dejando de lado el proceso, la progresión seguida.
No se busca restar valor a las escalas, tests ni pruebas físicas utilizadas en la evaluación pero se puede suponer que con este modelo no se abarcan todos los aspectos a tratar a la hora de evaluar al alumno, con esto me estoy refiriendo a los campos cognitivos, motor y afectivo social.
“Evaluación Educativa” es con la frase que comenzaré el desarrollo de mi publicación. Esta hace referencia a los principios y valores que debe manejar un docente al momento de calificar. La forma de evaluar, según mi perspectiva debería ser primordialmente un proceso cualitativo.
Al mismo tiempo que los alumnos están en clase, los educadores tienen la oportunidad de valorar, no solo la capacidad que están desarrollando los estudiantes, sino también otros factores como: Quiénes lideran grupos, grado de participación del alumnado en la actividad, las asociaciones que se realizan, la aprobación o no de las reglas, etc., las cuales al momento de evaluar son de vital importancia y a mi juicio significan más porcentaje de la nota que un buen resultado. Es en este momento en donde entra el concepto “aprendizaje esperado”, lo que no significa un tiempo óptimo ni más metros en un salto, sino que una buena realización en el transcurso de la actividad.
Sin duda una de las típicas críticas que se le puede hacer al método de evaluación existente en la mayoría de los profesores, en éste caso de Educación Física, es que al momento de evaluar se centran más bien en el ámbito cuantitativo que cualitativo del alumno.
